Claves para diseñar un plan de lubricación eficiente.

5 cosas que todo cuarto de lubricación necesita

Lo más probable es que, en un entorno industrial, se cuente con un espacio destinado al almacenamiento de lubricantes. Puede ser un antiguo contenedor marítimo, una sección de un almacén o incluso un conjunto de tarimas en el exterior y algunos armarios. Dondequiera que se elija almacenar lubricantes, hay algunas cosas por considerar para mantener los lubricantes seguros y saludables hasta que se los utilice. La lista completa de todo lo que debe tener un cuarto de lubricación puede ser bastante exhaustiva, por lo que les compartimos las cinco cosas principales que se deben tener en cuenta cuando se trata de diseñar esta área.

1. Control de las condiciones ambientales

Sabemos que los lubricantes deben mantenerse limpios, frescos y secos para maximizar su vida útil mientras están en uso, pero esta regla también se extiende a su vida útil mientras están almacenados. La mala ventilación y la alta humedad pueden causar fácilmente temperaturas de 50 °C en un día caluroso en un almacén, y las temperaturas de la superficie exterior de esos contenedores marítimos pueden alcanzar más de 90 °C si se dejan a la luz solar directa todo el día. Estas temperaturas harán envejecer prematuramente sus aceites y en la grasa harán que el aceite sangre con mayor intensidad.

2. Sistema de etiquetado

Es muy frecuente pensar “nuestros lubricantes ya vienen con etiquetas”. El propósito de un sistema de etiquetado es el de facilitar la identificación de los lubricantes rápidamente. Las etiquetas de color y forma para lubricantes funcionan muy bien para esto.

El etiquetado es particularmente útil con las grasas. Los tubos de grasa y las pistolas se manchan de mugre y suciedad, y cuando las limpiamos, a menudo parece que las etiquetas originales se borran con toda esa sustancia pegajosa que estamos tratando de remover. Una buena etiqueta puede salvar a su rodamiento cuando se trata de saber qué grasa hay en qué tubo.

3. Armarios de almacenamiento

Los gabinetes de almacenamiento son excelentes por varias razones. Nos dan un lugar para que guardemos las cosas, y si se toma el tiempo para planificar su almacenamiento y establecer un sistema organizado que indique dónde van las cosas, se puede abrir el armario en cualquier momento y saber instantáneamente si falta algo. No sólo eso, sino que los gabinetes de almacenamiento nos ayudan a lograr ese aspecto “limpio, fresco y seco” que siempre estamos tratando de lograr con nuestros lubricantes. Rara vez he estado en un entorno de fabricación que no esté luchando al menos contra el polvo, y estos armarios nos brindan ese lugar limpio para preservar nuestros lubricantes y accesorios de lubricación.

4. Superficies de trabajo

No basta con tener un lugar donde colocar nuestros lubricantes; necesitamos un lugar para trabajar en un ambiente limpio.

Por ejemplo, llenar los recipientes de los lubricadores de nivel constante no es algo que deba hacerse en el piso del taller; necesita un lugar designado para hacerlo y necesita una superficie de trabajo para hacerlo.

¿Qué tal un lugar para una computadora? Necesitamos hacer un seguimiento de nuestras PM, tomar notas, pedir suministros, investigar productos y todo tipo de cosas.

Hacer del cuarto de lubricación un lugar de trabajo real con espacio de almacenamiento y superficies de trabajo le ahorrará un tiempo significativo a largo plazo y le permitirá hacer su trabajo mejor y más rápido.

5. Gestión del espacio superior

La gestión adecuada del espacio superior comienza con el almacenamiento inicial. Los respiradores desecantes son una manera fácil de asegurarnos de que estamos haciendo nuestra parte para evitar la entrada de partículas y humedad mientras los lubricantes están almacenados temporalmente y cuando son vaciados. Si se tienen grandes contenedores de almacenamiento a granel y se utiliza mucho aceite, convendría implementar respiradores desecantes con válvulas de retención. Pueden costar un 25% más que los económicos, pero van a durar el doble.

Construir un cuarto de lubricación de clase mundial es una gran inversión de tiempo y recursos. Dependiendo de la situación particular de su planta (presupuesto, instalaciones, personal, etc.), puede llevar desde un mes hasta un año completo. Sin embargo, aquellos que puedan comprometerse a mejorar e implementar todo lo anterior obtendrán resultados medibles en cuanto a lubricantes más limpios, mayor eficiencia y una cultura laboral más sólida.

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